Calibre de cable: guía AWG y mm² para conectores

14/09/2026

¿Cuántas veces has metido un cable en un conector sin saber si el calibre era el correcto? Elegir mal no solo complica el montaje: puede generar sobrecalentamiento, pérdida de señal o, en el peor caso, un fallo eléctrico con consecuencias serias. La diferencia entre un AWG 18 y un AWG 22 parece pequeña sobre el papel, pero en la práctica son rangos de corriente y secciones de cobre completamente distintos.

El sistema AWG (American Wire Gauge) convive en catálogos y talleres con el sistema métrico en mm², y esa coexistencia genera confusión constante al seleccionar conectores. Dominar la equivalencia entre los dos sistemas y saber qué calibre de cable corresponde a cada aplicación es la base para conseguir conexiones seguras y duraderas. Esta guía te da exactamente eso: criterios claros, tablas de conversión y los errores más frecuentes que conviene evitar.

AWG y mm²: dos sistemas que miden lo mismo de forma diferente

Cuando compras un cable o buscas un conector en un catálogo, puedes encontrarte con que unos fabricantes indican el calibre de cable en AWG y otros en mm². No es que hablen de cosas distintas: ambos sistemas describen la sección transversal del conductor. Lo que cambia es el origen, la lógica de la escala y, sobre todo, cómo cada industria lo ha adoptado con el tiempo.

El sistema AWG nació en Estados Unidos en el siglo XIX y sigue siendo el estándar dominante en Norteamérica, además de en buena parte de la electrónica de consumo y la automoción de origen americano o japonés. El sistema métrico en mm² es el que se usa en Europa, regulado por normas como IEC 60228, y es el que encontrarás en la mayoría de instalaciones eléctricas y conectores industriales europeos. Que convivan en el mercado no es un accidente: es el resultado de cadenas de suministro globales donde un mismo conector puede diseñarse en Detroit y montarse en Valencia.

¿Cómo funciona la escala AWG?: a mayor número, menor sección

La escala AWG tiene una particularidad que descoloca a quien la ve por primera vez: funciona al revés de lo que parece intuitivo. Un cable AWG 4 es más grueso que uno AWG 12, y un AWG 28 es tan fino que se usa para señales de baja intensidad en conectores de PCB. La razón histórica es que el número indica cuántas veces se ha estirado el hilo metálico en el proceso de fabricación. A más estirones, más fino, y más alto el número.

Esto tiene una consecuencia práctica muy concreta. Cuando comparas conectores de distintos proveedores, confundir un AWG 18 con un AWG 28 no es un detalle menor: estás hablando de secciones muy diferentes y de capacidades de corriente que no son intercambiables. Conviene tenerlo claro antes de pedir muestras o cerrar un pedido.

El sistema métrico en mm²: sección real y corriente admisible

En el sistema métrico, el número que ves (0,5 mm², 1,5 mm², 2,5 mm², 6 mm²...) es directamente la sección del conductor en milímetros cuadrados. Sin escala invertida ni convención histórica que interpretar: a mayor número, mayor sección y mayor capacidad de transporte de corriente. Eso lo hace más fácil de relacionar con los cálculos de carga de una instalación.

La corriente admisible no depende solo de la sección, sino también del tipo de aislamiento, la temperatura ambiente y si el cable va empotrado o al aire. Por eso los valores que verás en tablas de referencia son siempre orientativos y se ajustan según las condiciones reales. Aun así, el mm² da una base de cálculo directa que el AWG no ofrece sin conversión previa.

Tabla de equivalencia AWG a mm²: valores de referencia para conectores

Una vez que sabes cómo funcionan las dos escalas, el siguiente paso es tenerlas juntas. La tabla de esta sección recoge los calibres AWG más habituales en instalaciones de baja tensión y su equivalente en mm², junto con la corriente orientativa que cada uno puede manejar en condiciones normales de uso con conectores.

Calibres AWG de uso habitual en conectores de baja tensión

El rango que va de AWG 28 a AWG 10 cubre la gran mayoría de aplicaciones con conectores: desde señal débil en electrónica hasta alimentación de pequeños motores. Fuera de ese rango, las soluciones suelen requerir bornas especializadas o cable de potencia industrial, que ya es otro terreno.

La siguiente tabla recoge los valores de referencia. Las corrientes indicadas son orientativas para conductor de cobre en instalación al aire; si el cable discurre en canaleta cerrada o en haz junto a otros conductores, reduce esa cifra para mantener un margen de seguridad adecuado.

Valores de referencia AWG / mm² / corriente orientativa

AWG 28 equivale a 0,08 mm² y soporta hasta unos 0,5 A. AWG 26 son 0,13 mm², hasta 1 A. AWG 24 corresponde a 0,20 mm², con capacidad orientativa de 2 A. AWG 22 son 0,34 mm² y admite alrededor de 3 A. AWG 20 equivale a 0,50 mm², hasta 5 A. AWG 18 son 0,75 mm², sobre 7 A. AWG 16 corresponde a 1,31 mm², hasta 13 A. AWG 14 son 2,08 mm², con unos 18 A orientativos. Y AWG 10 equivale a 5,26 mm², capacitado para unos 40 A en condiciones favorables.

Estos valores parten del estándar AWG definido por ASTM B 258 para diámetros de conductor de cobre. Las cifras de corriente son orientativas porque el fabricante del conector y la normativa de la instalación (IEC 60664, EN 60228 o la propia hoja de datos del componente) son quienes tienen la última palabra.

¿Por qué el calibre de cable importa más allá del diámetro?

Elegir el calibre de cable correcto no es solo una cuestión de que el conductor entre físicamente en el terminal. Un cable sobredimensionado puede no crimpar bien y dejar el contacto flojo; uno subdimensionado calienta en exceso y degrada tanto el aislante como el propio conector con el tiempo. La sección nominal en mm² y su equivalente AWG son el punto de partida, pero la aplicación concreta (tensión, ciclos de conexión, temperatura ambiente) afina la decisión final.

¿Cómo leer e interpretar la tabla según tu aplicación?

La tabla tiene más utilidad si sabes qué columna mirar primero. Si trabajas con esquemas de origen europeo, partirás del mm²; si el componente viene de fabricantes norteamericanos o asiáticos con estándar americano, el AWG será tu punto de entrada. En ambos casos, la columna de corriente orientativa es la que valida si la sección elegida aguanta la carga real de la instalación.

  • Señal y datos (sensores, buses de comunicación): AWG 28-24 (0,08-0,20 mm²) son los más frecuentes.
  • Control de baja potencia (relés, pilotos): AWG 22-20 (0,34-0,50 mm²) cubren la mayoría de casos.
  • Alimentación de pequeños actuadores: AWG 18-16 (0,75-1,31 mm²) ofrecen el margen térmico necesario.
  • Para corrientes superiores a 15 A en conector, comprueba siempre la hoja de datos del fabricante del terminal.
  • Si el cable es de aluminio en lugar de cobre, la sección equivalente en mm² sube una categoría para la misma corriente.

¿Cómo elegir el calibre correcto según el tipo de conector?

Conocer la equivalencia AWG-mm² es el punto de partida, pero la elección real del calibre de cable depende también del conector con el que vayas a trabajar. No es lo mismo alimentar un motor que transmitir la señal de un sensor: las exigencias son distintas y el margen de error varía bastante en cada caso.

Conectores de potencia frente a conectores de señal: exigencias distintas

En aplicaciones de potencia, el criterio principal es la corriente máxima sostenida. Los bloques de terminales industriales, por ejemplo, están diseñados para alojar cables de sección generosa (desde 1,5 mm² hasta 16 mm² o más), y forzar un cable demasiado fino en uno de ellos no solo complica el crimpado sino que genera calor en el punto de contacto. Si trabajas con este tipo de componentes, puedes revisar el catálogo de bloques de terminales disponibles para cruzar la sección admitida con la corriente de tu instalación.

En señal es al contrario. Conectores como los JST o los Molex de baja corriente aceptan cables muy finos (28 AWG o incluso 30 AWG) y usar uno más grueso impide el cierre correcto del conector. Aquí el calibre de cable incorrecto no funde nada, pero sí compromete la integridad de la conexión mecánica.

  • Bloques de terminales industriales: admiten desde 1,5 mm² hasta 16 mm² según modelo y fabricante.
  • Conectores de crimpado de potencia (Anderson, Faston): rango habitual entre 0,5 mm² y 6 mm².
  • Conectores de señal tipo JST o Dupont: diseñados para cables de 26 AWG a 30 AWG.
  • Conectores de tarjeta (PCB headers): el pitch del conector determina el diámetro máximo admisible.
  • Conectores híbridos (señal y potencia en el mismo cuerpo): cada vía tiene su sección propia; no mezcles.

Factores que condicionan el calibre: tensión, corriente y longitud del tramo

La corriente es el factor con más peso: a mayor amperaje, mayor sección necesaria para evitar calentamiento excesivo. Pero la longitud del tramo también cuenta. En un recorrido largo, un cable demasiado fino produce una caída de tensión que puede afectar al funcionamiento del equipo, aunque la corriente en sí sea moderada. La tensión, en cambio, influye sobre todo en el aislamiento del cable, no en el conductor metálico.

Un criterio práctico: si el tramo supera los diez metros y la corriente es relevante, sube un escalón de sección respecto al mínimo teórico. Es un pequeño sobrecoste que evita problemas de rendimiento y simplifica el cumplimiento de normativa en instalaciones industriales.

Errores comunes al combinar cable y conector y ¿cómo evitarlos?

Conocer la equivalencia entre AWG y mm² está bien. Aplicarla sin cometer errores en el montaje es otra historia. Los fallos más frecuentes no vienen de ignorar los sistemas de medida, sino de pequeños descuidos que pasan desapercibidos hasta que la instalación falla en el momento menos oportuno.

Señales de aviso de una mala combinación cable-conector

Cuando el calibre de cable no encaja con el conector, el problema rara vez es inmediato y obvio. Lo habitual es que aparezcan síntomas graduales: el conector calienta más de lo esperado durante la carga, hay microcortes intermitentes difíciles de reproducir, o la resistencia de contacto sube hasta provocar caídas de tensión notables. En instalaciones de señal, una mala combinación puede generar ruido o lecturas erráticas sin que el circuito llegue a interrumpirse del todo.

Si el conductor es demasiado fino para el alojamiento del terminal, el crimpado no cierra bien y el cable puede salir con un tirón suave. Si es demasiado grueso, forzar la inserción deforma el terminal y reduce la sección útil de contacto. Ninguno de los dos casos da error visible a simple vista; por eso conviene verificar antes de montar, no después.

  • El conector presenta calor anormal durante el funcionamiento: señal de resistencia de contacto elevada por mala sujeción del conductor.
  • El cable sale del terminal con un tirón leve: el crimpado no ha cerrado sobre la sección real del conductor.
  • Microcortes intermitentes sin causa aparente: revisa primero la compatibilidad de calibres antes de buscar el fallo en otro punto.
  • Caída de tensión mayor de la esperada en el tramo: puede indicar que el conductor es demasiado fino para la corriente que circula.
  • Deformación visible en el alojamiento del terminal: señal de que se ha forzado un conductor más grueso del admitido.

Buenas prácticas en el crimpado y la inserción del conductor

La herramienta importa más de lo que parece. Una crimpadora de trinquete calibrada para el terminal concreto garantiza la fuerza de cierre correcta; un alicate genérico, aunque parezca cómodo, aplica presión irregular y deja puntos débiles. Para terminales de crimpado, consulta siempre el dato de tracción mínima (pull-out force) que especifica el fabricante y haz una prueba con un terminal de muestra antes de montar la serie completa.

Pela el conductor justo lo que indica el conector: ni más ni menos. Un pelado corto deja aislante dentro de la zona de crimpado y reduce el contacto; uno largo expone conductor desnudo fuera del terminal y crea riesgo de cortocircuito. Con conductores de hilo fino (cables trenzados), usar un puntero de virola antes del crimpado evita que los hilos se dispersen y no entren bien en el alojamiento.

Encuentra el conector adecuado para tu calibre de cable

Con la tabla de equivalencias clara y los errores más comunes ya identificados, el siguiente paso es trasladar ese conocimiento al catálogo real. Saber el calibre de cable que necesitas es la mitad del trabajo; la otra mitad es encontrar el conector que lo admita sin compromisos.

En el catálogo de conectores eléctricos de Baseconex puedes filtrar por rango de sección admitida, tipo de conexión y familia de producto, lo que reduce bastante el tiempo de selección cuando tienes varios calibres sobre la mesa.

¿Cómo filtrar por rango de calibre en el catálogo de conectores?

Cada ficha de producto en Baseconex indica la sección mínima y máxima admitida, expresada en mm² y, en muchos casos, también en AWG. Antes de abrir el catálogo, anota los tres datos que ya conoces: la sección del cable, la corriente máxima del circuito y el tipo de conexión que necesitas (crimpado, tornillo, resorte). Con esos tres datos el filtrado es directo.

Si manejas cables de distintos calibres en una misma instalación, empieza por el de mayor sección. Ese marcará qué familias de conectores quedan descartadas desde el principio.

  • Busca la columna 'sección admitida' en la ficha técnica; suele expresarse como rango, por ejemplo 0,5-4 mm².
  • Si el catálogo solo muestra AWG, usa la equivalencia directa: AWG 14 equivale a 2,5 mm², AWG 12 a 4 mm².
  • Filtra primero por tipo de conector (bloque de terminales, conector modular, borna de resorte) y luego afina por sección.
  • Comprueba que el par de apriete recomendado en la ficha coincide con tus herramientas de crimpado o destornillador.
  • Si tienes dudas entre dos tallas de conector, elige siempre la que admite la sección superior; nunca al revés.

 

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